B97.3

Codex Manenssiso sé quién fue el cafre que decidió cargársela (imagino que un amigo de Polanco cuado la SER compró Antena 3), ni las razones que esgrimió para ello (puedo pensar mal y llegar a la conclusión que simplemente quería borrar cualquier recuerdo de la antigua competencia…pero no lo voy a hacer). Aun así he de decirle desde mi pequeño púlpito público al cafre en cuestión que durante todos estos años me he acordado de su madre cada vez la Naturaleza me arrullaba con su llamada.

Crecí con su música y con su melodía principal. Mi madre la tenía constantemente sintonizada, y gracias a ella aprendí quiénes eran John Lennon, Nino Bravo o Adriano Celentano. Su moto, “La radio musical bien hecha”, era la descripción perfecta de aquella emisora. De ella saqué mis grabaciones, en aquellas cintas que grababa y regrababa una y otra vez, con canciones de Formula V, Linda Ronstadt, Francoise Hardy o the Four Tops. El 89.0 de la Frecuencia Modulada fue durante muchos años una pequeña máquina del tiempo con la que era posible disfrutar otra vez de Little Richard, Cecilia, Simon and Garfunkel, The Monkees, Abba, Albano, The Ramones o Los Brincos. Ininterrumpido, 7 días de la semana, 24 horas al día. Codex ManenssisHasta que a principios de los 90 al cafre de turno de la SER, tras comprar Antena 3, y probablemente después de una gran temporada de estreñimiento, vino a dar con la genial idea de juntar Radio 80 con Radio Minuto y crear el esperpento de M80.

Obviamente se cubrió de mierda.

El trono (y ahora me refiero al real, no al blanco de loza dónde se tenía que haber sentado, o mejor aún, haber metido la cabeza el iluminado de turno antes de venir a parir semejante idea…), el trono, como decía, que dejó Radio80 ha estado vacante durante todos estos años sin que ninguna otra emisora llegara siquiera a imitarla. Perdí totalmente la esperanza que de entre las patéticas fotocopias de las radio-formulas españolas saliera algo que rememorara, aunque fuera de lejos, mi añorada emisora.

La situación se tornó crítica cuando me fui a Alemania. Iluso de mí, llegue incluso a pensar que a lo mejor entre las emisoras bávaras había algo que mereciera la pena, una radio de oldies a lo USA… Craso error. Como diría aquel: from lost to the river. Algún día hablaré de la cultura musical alemana. Por ahora baste decir que la noción más cercana al termino “oldie” que la radio alemana ofrece es esto.

15 años más tarde de aquel fatídico antenicidio, hoy vuelvo a disfrutar de veras con la radio. Tuve que venir a los USA para que el botón de la radio sea una vez más esa puerta al pasado que una vez fue. Mi pequeña máquina del tiempo se llama “The new B97.3”, y es sencillamente maravillosa. Tan buena, que teniendo como tengo todos mis CD´s en algún lugar del Atlántico ahora mismo, no los echo de menos ni lo más mínimo. Desde por la mañana hasta por la tarde, siempre que puedo, dejo que Elvis, TRex, The Beattles, The Trogs, The Animals o Rod Stewart abran un claro entre las sempiternas nubes del Northwest. Le falta un poco de toque europeo, sobre todo canciones francesas, españolas e italianas…pero bueno, de vez en cuando dejan asomarse a Edith Piaf, Silvi Vartan, los Bravos o Celentano para matar el gusanillo europeo.

Y es que, mis queridos internautas, como diria Bob Seger: “There´s only one sure way to get me to go…start playing ol´ time Rock&Roll

PA.

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