Archive for May, 2008

Seattle vs. Múnich (V2.0)

Tuesday, May 27th, 2008

Codex Manenssisace algunos meses hice una pequeña comparación entre los USA y Alemania con respecto al idioma, la amabilidad de la gente, su fiabilidad y algunos otros temas del día a día. Me gustaría completar aquella entrada añadiendo otro aspecto importante de la vida cotidiana: el curro.

Vaya por delante que mi experiencia laboral se reduce al mundo de la ingeniería del software. Aunque me he movido en diferentes esferas a lo largo de los últimos años (programación, arquitectura, gestión, coordinación…), por suerte o por desgracia siempre he pertenecido a la clase trabajadora que los americanos denominan white collar worker (por aquello del cuello blanco de la camisa, diferentes a los blue collar workers, o trabajadores que llevan el típico mono azul y se dedican a actividades mas físicas). Así que lo que sigue no vale ni como estudio social ni como análisis exhaustivo de ambos ámbitos laborables… es simplemente lo que he visto en las empresas en (o con) las que he trabajado, junto con un par de reflexiones. 

Códice Libro de las Horas, Simon de Varie, Paris, 1400Todo el mundo sabe que los estadounidenses trabajan más horas que los europeos. Y que en lo referente a vacaciones pagadas, a la cabeza de estos últimos se sitúan los alemanes con más de 5 semanas a disfrutar lejos de la oficina. En este aspecto no voy a descubrir nada nuevo aquí. Pero aparte del número de horas a currar, hay otros aspectos interesantes a tener en cuenta: Por ejemplo, la principal característica que un empleo ha de proveer a un ingeniero alemán medio es seguridad. Todo, o casi todo, es sacrificable en aras de la seguridad laboral. No importa si el empleo es aburrido, el jefe un cabrón, los compañeros unos anormales y los clientes unos ignorantes si a cambio de todo eso tengo mi silla pegada al culo y mi despido es más improbable que una victoria de España en un mundial de fútbol. Alemania, tierra por antonomasia de compañías aseguradoras, procesos sobre detallados y legislación omnipresente, intenta eliminar como sea la palabra riesgo del vocabulario cotidiano. Y el levantarte un día sin trabajo introduce tantos riegos adicionales en la vida de uno que hay que evitar como sea el despido.

Por contra, la principal sensación que la actividad laboral ha de proporcionar al ingeniero americano medio es excitación. Y con ello no me refiero a que se tengan que empalmar cada vez que llegan a la oficina, sino a esa sensación mixta de interés, motivación, diversión y realización personal. Su punto de vista es muy simple: como tengo que currar muchas horas, por lo menos que sea ameno y me guste. O en otras palabras: haz de tu trabajo tu hobby porque te guste o no vas a invertir un huevo de horas en ello.

Códice Le livre de la mutacion de fortune, Christine de Pisan, Paris, 1400Un alemán sacrificaría parte de su salario para trabajar menos horas y tener más seguridad. Un estadounidense sacrificaría ese dinero para tener un trabajo más interesante. El alemán sacrifica 8 horas al día para poder decir que tiene 3 horas de tiempo libre. El estadounidense intenta que sus 10 u 11 horas laborables diarias sean tan interesantes y excitantes como si de su tiempo libre se tratara. Si el curro no me mola y no me motiva, me piro y busco otro cuanto antes, independientemente del riesgo que venga asociado.

Esta actitud de los trabajadores deja una huella considerable en las empresas en las que trabajan: así las empresas alemanas son generalmente muy estáticas, los cambios internos se producen siempre de forma forzada, extrínseca y lenta, con demasiados efectos colaterales traumáticos por las dificultades a las que tienen que enfrentarse desde un principio. Las estadounidenses son por el contrario muy dinámicas, y los cambios se producen de forma intrínseca y natural, como resultado de la suma de todas las iniciativas personales de los trabajadores que buscan de forma individual nuevas metas y motivaciones personales. Nadie parece tener miedo al cambio aquí. Cambio es sinónimo de oportunidad, mientras que en la Germania cambio es sinónimo de riesgo.

Este sutil aroma a funcionariado público del que hacen gala muchas de las grandes firmas alemanas se termina de completar con el concepto ampliamente aceptado en la sociedad germana de responsabilidad social que a toda empresa se le presupone de antemano. Esto es: la responsabilidad de la empresa para con el trabajador es mucho más importante que la del trabajador para con la empresa. O dicho de otra forma: los derechos que tiene el trabajador son más importantes que sus deberes. Yo diría que el ingeniero alemán medio se está constantemente preguntando: ¿Qué puede hacer mi empresa por mí?, mientras que su par estadounidense incide más en la pregunta: ¿qué puedo hacer yo por mi empresa? Obviamente no son motivos altruistas los que generan esa pregunta, sino económicos (si ofrezco valor a mi empresa seré recompensado monetaria y profesionalmente), pero el alinear tus objetivos profesional con los de la compañía en la que trabajas es parte de tú responsabilidad como empleado, y no te va a venir dado desde arriba por tus jefes.

Imagino que algunos de vosotros estáis pensando: “Hay que ser gilipollas para hacer de tu trabajo tu hobby y matarse a trabajar incontables horas. Yo trabajo para vivir, y no vivo para trabajar. Mi dos horitas de tiempo libre al final del día es lo que da sentido a todo esto…”

Y yo pregunto: ¿realmente es tan inteligente sacrificar 10 horas para ganar solamente 2? Pensad como os sentiríais si ese sacrificio de 10 horas no fuera tal sacrificio, sino algo que se hace gustoso y además te da satisfacción personal…

“Sí, claro, pero cuando sea viejo no quiero volver la vista atrás y decir que lo único que he hecho es trabajar. Hay que disfrutar la vida”

Códice Le Roman de la Rose, Guillaume de Lorris and Jean de Meun, Paris, 1350Totalmente de acuerdo. Pero si tu trabajo es una obligación y lo haces de mala gana como sacrificio para obtener a cambio un salario y tu tiempo libre… ¿qué será lo que digas cuando vuelvas la vista en unos años? Exactamente lo mismo: lo único que he hecho es trabajar, y además no te has sentido realizado con ello.

No digo que no hay que tener tiempo libre. Obviamente si a mí me gusta ir a andar a las montañas necesito tiempo para hacerlo y no lo puedo compaginar con mi actividad profesional. Pero ¿qué estarías dispuestos a sacrificar por un trabajo en el que hacer horas extras no supone un sacrificio, sino algo reconfortante y voluntario? ¿Qué es lo que necesitáis para hacer de vuestra actividad profesional algo cercano a un hobby? ¿Es realmente la seguridad laboral algo importante a tener en cuanta, o es algo que nos imponemos a nosotros mismos y que nos hace sacrificar muchas otras cosas que harían nuestro trabajo mucho mas reconfortante?

Creo que estas preguntas merecen una pequeña reflexión por todos y cada uno de nosotros.

PA.