Archive for February, 2008

Enjoying the Snow

Sunday, February 24th, 2008

Codex Manenssisn the last days we´ve been taking advantage of the snow in the mountaind around Issaquah: We went snowshoeing in a beautiful sunny morning and then we tried night-tubing to celebrate Danielle’s birthday.

I never really liked snowshoeing. After a horrible experience in the Alps a few years ago I promised myself no to go snowshoeing again in my entire life. During  all these years the bad memories of that day were enough to give me the shivers everytime I heard the word “snowshoeing”. But since Amanda has been insisting so much on giving it another shot we got brand new snowhoes at IRA and went to Snoqualmie Pass to give them a try. And it was really worthwhile. The weather was awesome… and the snow just perfect. I’ve never seen snow cristals that big! And I learned that you can enjoy snowshoeing with many parts of your body other than your feet.Codex Stammbuch Christoph von Haugwitz, 1540, Heidelberg

Tubing is like sleding but on top of those huge air tubes (hence the name :-) ). It’s a lot of fun. And we did it at night! Many places around Issaquah offer the possibility to go sking at night… and let me tell you that it is a whole new experience than with daylight. We definitely gotta try that. But for the moment all we’ve done is tubing. How does it feel like? Here you have the video I took in one of my runs. A real adrenaline boost!

PA.

Frase del Mes

Monday, February 18th, 2008

Codex Manenssiss que… tú… eres un inconsciente de la vida”

(Amanda un domingo a las 10 de la mañana tras no haberme percatado de que llevaba puesto su nuevo pijama)

Y eso… ¿qué es? :-)

PA.

I don’t know what to do with myself / Ya no sé qué hacer conmigo

Saturday, February 9th, 2008

Codex Manenssismong all the mediocrity of today’s music, the lack of creativity in the lyrics, the shitty videos with standard and predictable choreographies, the chicks in porno clothes, the bad boy with golden chains in wifebeater and beisball cap, the dickheaded techno-dj, the boring American copy, the alternative wannabe that drives a Porsche, the anorexic and artificial teenager singer, and the nose-powdered posh… among all these morons that pretend to be musicians, every now and then, very rarely, someone opens a window somewhere and lets come in a fresh and vital wind that blows away everything else that’s ordinary. A clean airstream as ingenious and innovative as it can be; a gust that for a couple of few moments turns all the rest of incompetents that pretend to make music into inept posers.

The current urban mythology condensed in 4 wonderful minutes that I can’t help myself watching again and again.

What else can I say? Amen, my Argentinean brothers.

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Codex Manenssise entre toda la mediocridad de la música de hoy en día, la falta de creatividad de las letras actuales, los videos con coreografías previsibles y aburridas, las gogos de tetas gordas, tanga culero y labios de chica mala, el macarra de turno con cadenas de oro y gorras ladeadas, los bacalas anormales, los nens subnormales, la copia americana, el alternativo que conduce un Porsche, la adolescente anoréxica y los pijos de nariz empolvada… entre todos estos mataos que dicen hacer música e incluso se lo tienen creído, muuuuuuy de vez en cuando alguien abre una ventana en algún sitio y deja entrar un soplo de aire fresco y vital que lo inunda todo. Una brisa oxigenante, innovadora, tan genial como breve, pero que durante unos momentos hace insignificantes e irrisorios a todos los demás ineptos que se dedican a aporrear una guitarra conectada a un amplificador.

La mitología urbana de nuestro tiempo condensada en 4 minutos geniales que no puedo parar de ver una y otra vez.

¿Qué más puedo decir?: Amén, mis hermanos argentinos.

PA.

Seattle vs. Múnich

Sunday, February 3rd, 2008

Codex Manenssise vuelto a Múnich durante un par de semanas por motivos de trabajo, y el hecho de estar de vuelta temporalmente en el sitio en el que viví durante tantos años me ha proporcionado una perspectiva distinta con la que poder evaluar mis últimos cinco meses en los USA.

Probablemente sea muy pronto para andar haciendo comparaciones; al fin y al cabo nueve años no son comparables a cinco meses, y además estos cinco meses no han sido todo el remanso de tranquilidad que a uno le hubiera gustado para poder comparar de forma objetiva: el stress de la mudanza, el nuevo curro, comprar coche, alquilar casa, el millar de cosas que hay que poner en funcionamiento al empezar desde cero en otro país, el adaptarse a una nueva cultura, etc.

Aún así, creo que merece la pena sacar la regla y empezar a medir. Dicen que la prensa les da noventa días de tregua a los nuevos entrenadores de futbol antes de valorarles o ponerles a bajar de un burro… Pues el Northwest ha tenido cinco meses de tregua, así que ya va siendo hora de empezar a hacer crítica. Sin ánimo de llevar a cabo una comparativa exhaustiva desde todas las perspectivas posibles, los siguientes aspectos son los que más me han llamado la atención:

Idioma: Seattle 1 – 0 Múnich
Lo siento por Goethe, Kant y el Barón de Muenchausen, pero en lo que ataña a su practicidad el idioma alemán me parece un chiste al lado del inglés. Un chiste, y además muy malo. Aún a riesgo de dejarme llevar por mi lado ingenieril, me consta que un idioma ha de ser ante todo práctico, flexible, versátil y eficaz, características todas ellas que no se prodigan mucho en la lengua germana. Valerius Maximus, Facta et dicta Memorabilia Codex, Siglo XIVUna de las palabras que automáticamente ve viene a la mente cuando pienso en general en la sociedad alemana es “corsé”. Todo está encorsetado, definido, regulado, sin apenas margen de maniobra, sin una brizna de flexibilidad, y eso a mi modo de ver se pone claramente de manifiesto en el idioma alemán. Es una lengua un tanto subdesarrollada, con reminiscencias latinas bastantes complicadas, artificiales e inútiles; aunque claro, con tanta regla como diablos la va a dejar evolucionar a la pobre. Y que conste que digo esto desde el conocimiento que me da el hablar alemán casi todos los días en el curro. Imagino que si fuera lingüista sería capaz de reconocer las virtudes y bellezas del idioma, que no dudo que las tenga, pero para mí un idioma es un medio y no un fin, y como herramienta de trabajo el alemán sufre de ciertas lacras que hacen su uso innecesariamente difícil para los que no somos nativos en él.

Trato al cliente: Seattle 2 – 0 Múnich
A lo mejor no es muy justo meter a toda Alemania en un mismo saco ya que mi experiencia se limita a Bavaria y al sur del país… pero es que el trato al cliente es practicamente inexistente en Múnich. En algunas tiendas casi tienes que pedir permiso para comprar algo. El ser borde con el cliente, o el ser tratado bruscamente por aquél que te da un servicio se ve sorprendentemente como “característica de calidad”. En los USA, por otro lado, da gusto hablar con la gente. Puede que te estén puteando o poniéndote a bajar de un burro, pero la sonrisa y los buenos modos van siempre por delante. Por no hablar de las gracias: La gente aquí te agradece las cosas. En Múnich, sobre todo en muchos marcos profesionales, la gente te da por supuesto.

Yo creo que la razón de todo esto viene del pijerío exacerbado del que hacen gala los muniqueses. Todo el mundo actúa como si fuera hidalgo, como si el estatus que te da el vivir aquí te impidiera ser cliente de alguien o el agradecer un servicio bien hecho. Para mí que si los estancos de Múnich se hacen de oro, no es porque vendan muchos cigarrillos (que también), sino porque aquí todo el mundo se la casca con papel de fumar. Probablemente sea por esto que los bávaros tienen fama de arrogantes y chovinistas en el resto de Alemania. Probablemente sea por esto que me hace tanta gracia cuando los bavaros critican a franchutes y americanos sobre su arrogancia… ¿dónde están los espejos en Múnich? (y que conste que no lo digo por lo horteras que pueden llegan a ser muchos de los bávaros: esas sandalias con calcetines, esas camisas hawaianas en el verano, esos pantalones pesqueros subidos hasta los sobacos, esas mujeres que más que maquilladas parecen Apaches en pie de guerra…).

Flexibilidad: Seattle 3 – 0 Múnich
Cualquier cosa que hagas en Alemania, sea lo que sea e independientemente del entono en que lo realices, trae consigo la dificultad adicional de los millones de reglas y procedimientos oficiales, muchas veces innecesarios y especialmente complicados, que por cojones se han de seguir. Un colega, en la lucidez que te da el quinto litro de cerveza en la Oktoberfest muniquesa, lo definió como “el sobredimensionamiento regulatorio adjunto”. Códice La Cité de Dieu, Siglo XVYo simplemente lo llamo “el corsé”. Y no es que esté contra las reglas ni que sea anarquista nato, nada más lejos de la realidad, pero un pellizquito de flexibilidad aquí y allí, con un poco de sentido común de vez en cuando, hacen milagros hasta con el burro más orejero. Lo curioso del asunto es que incluso los propios alemanes protestan sobre muchos de estos procedimientos… pero la cosa sigue empeorando en vez de mejorar.

Todo me parece más fácil y factible en los USA. No es el blanco-o-negro alemán; en los USA hay cantidad de grises entre medias. El estudiar una carrera en los USA es la mejor forma de abrirte multitud de puertas para tu futuro profesional; el hacerlo en Alemania es la mejor forma de cerrarte todas aquellas que no tienen que ver con tu profesión, ya que es simplemente impensable que si has estudiado, pongamos, turismo, puedas trabajar en recursos humanos. Ya estás marcado toda tu vida con el hierro al rojo vivo de “profesional del turismo”. Punto pelota.

El único punto negativo que veo a la gran cantidad de gama de grises que hay en los USA es que precisamente de eso es de lo que se benefician los buitres de los abogados. Nada mejor que un buen puñado de dolares y un abogado sin escrúpulos para asaltar al sentido común y poder beneficiarte de la flexibilidad de la sociedad americana.

Calidad: Seattle 3 – 1 Múnich
Ahora, eso sí, cuando el corsé alemán ha sido colocado en su sitio y se pone a funcionar… no hay michelín que se escape. La calidad americana deja mucho de desear en comparación con la alemana, sobre todo en la forma en la que las cosas se hacen. Creo que es porque los estadounidenses confunden calidad con funcionalidad, o porque sabiendo diferenciarlas simplemente creen que la una no es posible con la otra. Para el americano medio lo importante es que algo funcione lo antes posible y que cumpla con la misión para lo que se hizo. Si no es perfecto no importa; ya habrá tiempo de mejorarlo… si merece la pena desde un punto de vista económico. No son chapuceros, pero si el asunto funciona y se puso en funcionamiento en el menor tiempo posible, genial. Códice Speculum humanae salvationis, siglo XIIPara un alemán si se hace algo se tiene hace bien y si es perfecto mejor que mejor. Un vistazo al acabado de cualquier casa o coche americano pone de manifiesto lo que intento explicar aquí.

Fiabilidad: Seattle 3 – 2 Múnich
El corsé alemán no sólo funciona óptimamente, sino que además es bastante difícil que deje de hacerlo. Puedes contar con ello. Si un alemán te dice: “tranquilo que lo hago”, puedes estar seguro de que es así. En los USA tienes que andar un poco detrás de la gente, asegurándote de que realmente las cosas se hacen. He experimentado esto tanto en el aspecto personal como en el profesional. Esto tiende a ser bastante contradictorio para los extranjeros por la amabilidad con la que todo el mundo te suele tratar. Pongamos que llamas a para quejarte de un determinado servicio. Sin problema: se disculpan tropecientas veces, sonríen, se preocupan por escuchar tu queja de cabo a rabo, se sacan de la manga alguna razón que suena relativamente verosímil y te dicen que se van a poner las pilas para que esta vez lo que tú pides se lleve a cabo. Cuando has llamado tres veces para quejarte sobre lo mismo pero las cosas siguen sin arreglarse, empiezas a preguntarte si te estarán tomando por gilipollas.

En Alemania sin embargo, si llamas a una hotline para solucionar un problema sobre una factura o un servicio determinado, sabes que si te bajas los pantalones, te tragas las lindeces del borde de turno al otro lado del teléfono sin rechistar, y sigues al pie de la letra los cuatrocientos treinta y seis pasos del proceso de queja, al final todo termina arreglándose.

Facturas: Seattle 3 – 3 Múnich
Yo no me explico como el país tecnológicamente más avanzado del mundo, cuyas incontables cunas de investigación han dado al mundo tantos y tanto avances en todos los ramos de la ciencia, pueda basar su sistema de pagos en algo tan poco fiable, antiquado y rudimentario como es un cheque mandado por correo tradicional. Así, como lo cuento. En los USA eso del online banking apenas existe. Para pagar tus facturas tienes que mandar un cheque por correo. El principal problema es que el correo americano no es fiable. A veces las facturas no llegan, otras tu cheque simplemente se pierde por el camino. Tienes que estar al loro de todo lo que tienes que pagar mensualmente si no quieres que se te pase un pago. Y esto no pasaría de ser una molestia que se arregla con un par de alarmas en la PDA, si no fuera porque en los USA existe el llamado Personal History Record. El susodicho no es más que un documento digital que se añade a tu Social Security Number (algo así como tu número del DNI) en donde se van registrando todos y cada unos de los pagos que no hiciste a tiempo. Códice La Cité de Dieu, Siglo XV¿Qué no pagaste la factura del móvil a tiempo? Te lo escriben en tu registro. ¿Qué el pago del seguro del coche se ha retrasado 2 semanas? Te lo escriben en el registro, etc. ¿Qué pasa? Que cuando vas al banco a pedir un crédito para comprar un coche o una casa, lo primero que hace el banco es pedir al Gobierno tu lista de actividades morosas, y si el asunto pinta chungo te dicen que vayas a pedir el crédito a una tómbola. De aquí viene el principal motivo del stress de las facturas: parece ridículo el pesar que una factura retrasada del dentista te puede impedir recibir un crédito en el futuro… pero es así. Sólo porque la factura no te llegó, o porque el cartero utilizó la carta con tu cheque para limpiarse el culo aquél día que le dio el apretón mañanero.

Bueno, pues hasta aquí esta pequeña comparación. Seguiré buscando temas controvertidos que comparar entre los USA y Alemania. Pero imagino que la moraleja del asunto es que no hay lugar perfecto; en todos los sitios hay cosas buenas y malas, ventajas y desventajas. Así que si crees haber encontrado el lugar perfecto para vivir, escríbeme un email y mándame el nombre del aeropuerto más cercano. Seguramente nos veremos por allí. :-)

PA.